Reconocer un buen café no es fácil para paladares inexpertos. Por eso, estos aspectos harán más fácil identificar un buen café o, al menos, descartar una mala opción.

1. El color

Está muy relacionado con el grado de tueste. Si es ligero, será más claro, mientras que, si el tostado es superior, el color del café será casi negro. Además, si no es fresco, se verá brillante y graso.

2. El aroma

Un café de buena calidad libera olores de café y aromas florales, frutales, chocolates, caramelo, etc. Un olor particular y no muy pronunciado.

Los cafés menos apreciados liberan aromas como madera, tierra, carbón, caucho, goma, paja, ceniza, etc.

3. El sabor

El café de buena calidad no debe de ser ni demasiado amargo ni ácido. En un buen café buscamos un sabor equilibrado y, entre sus principales sabores, debemos encontrar la acidez y el dulzor balanceados y que tengan una buena longitud en el paladar.

4. El perfil del tueste

Tostar café es un arte, cada café tiene su tueste ideal. Los tuestes pueden englobarse en: claro, medio, medio-oscuro y oscuro. los nombres se asocian a los tonos de color que irá adquiriendo el grano.

5. Fecha de tueste

La fecha de tueste garantiza su grado de frescura. Un buen café indica la fecha del tueste, por lo que deberías comprar el café tan pronto como haya sido tostado y consumirlo en menos de tres semanas ya que después de 14 días va perdiendo intensidad y sabor.

6. El origen

El origen de los granos también te dará una pista importante acerca de si son de calidad o no. Si el paquete de café no te indica el origen de los granos, es posible que no sea una buena elección.

7. La altitud

Un café sembrado a más de 1500 metros sobre el nivel del mar es muy seguro que tendrá buen sabor. Aunque mayor altura no siempre implica mayor calidad, esto puede ayudarte a encontrar el mejor café en grano cuando tengas varios para elegir.

8. La variedad: Arábica vs Robusta

El Arábica es el más popular por sus sabores más complejos y refinados, y por su mayor grado de acidez.

La variedad Robusta tiene un sabor intenso y menor complejidad que el Arábica. Se usa en la producción de cafés de menos calidad, como el instantáneo.

9. El procesamiento: Lavado o natural

Un café tratado por el método de lavado, es un café más limpio, uniforme y con menos cuerpo, pero con aromas más florales y afrutados.

Un café tratado por el método natural suele ser una taza con buen cuerpo y un aroma y matices espectaculares.

La elección de un buen café no siempre es fácil, pero con estos datos es muy probable que escojas la mejor opción entre las que te ofrezca el mercado y disfrutes sin arrepentirte de tu compra