Cuando preparas tu taza de café, a veces te preguntas como podrías mejorarlo. Una forma de hacerlo es saborizar el café para que al prepararlo libere nuevas fragancias y toques de sabor que harán tus mañanas gloriosas.

Lo primero, y más importante, es que para tener un buen resultado, necesitas un buen café de grano.

Un buen café te da una base exquisita para trabajar. Si lo mueles en el momento que vas a prepararlo, los aceites del grano soltarán todo el sabor y aroma. Además se mezclarán con la especia que agregues y potenciarán su sabor. Con esto claro, puedes empezar a experimentar diferentes formas de agregar sabor.

Saborizar el café

Una forma es agregar directamente alguna especia como canela o clavo de olor molido en el café recién molido que has puesto en la cafetera. Al pasar el agua por el café, este se mezclará con las especias que has agregado, dejando un sabor y aroma que no olvidarás.

Puedes probar también con otras especias, tales como nuez moscada o cardamomo. Esto depende de qué sabores quieres lograr. Atrévete a experimentar, mézclalas, puedes tener gratas sorpresas.

¿Deseas un sabor intenso? ¿Te gustaría resaltar el sabor de las especias? Puedes conseguirlo al poner directamente en la bolsa de granos una rama de canela o clavos enteros. El sabor se mezclará y cuando lo muelas, entregará un sabor potente y delicioso. Esta mezcla tomará fuerza con el pasar de los días, tenlo en cuenta al momento de hacerlo.

Otra forma de saborizar es hacerlo directamente en tu taza. Si bien esto no te dará la intensidad de las otras opciones, te permite probar los sabores con libertad y elegir que tan presente los quieres.

Aquí puedes probar algunas esencias o cacao en polvo. ¡Es como tener Starbucks en casa!

El café no tiene porqué ser una rutina. Prueba con estos tips a cambiar su sabor y atrévete a tener un sabor distinto cada día.¡Disfruta!