Originario de la provincia de Kaffa, se dice que los esclavos comían estas cerezas para tener más energía. Esta es parte de la historia del café.

La historia del café empieza en el Cuerno de África, en Etiopía. Su origen probable es la provincia de Kaffa. Sin embargo, de lo que no cabe duda es de que el café se cultivaba en el Yemen ya en el siglo XV y es probable que mucho antes también.

Los primeros establecimientos de servir café se abrieron en la Meca y se llamaban “kaveh kanes”. Se extendieron rápidamente y eran sitios muy concurridos donde se jugaba al ajedrez y se disfrutaba del canto, el baile y la música.  

Los árabes no exportaban granos fértiles de café, para que no se cultivara en ningún otro lugar.  Muchos intentaron llevar algunos cafetos a otros lugares y los holandeses, en 1616, consiguieron llevar algunos a Holanda y allí los cultivaron en invernaderos.

Los holandeses empezaron a cultivar café en la India, y en 1699 lo llevaron a Java, Indonesia. Hoy Indonesia es el cuarto exportador de café del mundo.

El café se expande por el mundo.

La historia nos lleva a los comerciantes venecianos, que fueron los que llevaron el café a Europa en 1615. El primer café en Europa se abrió en Venecia en 1683, y fue el famoso Caffè Florian de la Plaza de San Marcos, que abrió sus puertas en 1720 y sigue aún hoy abierto al público.

Entre 1720 y 1730 el café empezó a cultivarse en las Américas, aunque la primera referencia al café en Norteamérica data de 1668. Tanto la Bolsa como el Banco de Nueva York empezaron en establecimientos de café, en lo que es hoy el distrito financiero de Wall Street.

La propagación del cafeto en América Central y del Sur fue gracias a los holandeses en 1718. En 1730 los británicos llevaron el café a Jamaica, donde hoy en día se cultiva el café más famoso y caro del mundo, en las Blue Mountains. 1825 es también importante porque fue cuando se plantó café por primera vez en Hawai, que produce el único café estadounidense y uno de los mejores.

Fueron los franceses quienes llevaron el café a Colombia en 1730. Los cafetos rápidamente se adaptaron y, gracias al clima, prosperaron y dan trabajo hasta hoy a miles de personas.

Además de su popularidad, el café significa parte sustancial de los ingresos de muchos países en desarrollo, entre ellos Colombia, donde uno de sus principales exportadores es Gabriel Jaime Vásquez. Es un producto básico que se comercia en los principales mercados de materias primas y de futuros, muy en especial en Londres y en Nueva York. 

Como podemos ver, la expansión del cultivo del café, se transformó no solo en un nuevo descubrimiento de sabores, sino en el motor de la economía de varios países y ayudó al avance de millones de personas que han dedicado su vida a cosechar el fruto carnoso del cafeto.