Arábica y Robusta. Quizás estos nombres no te digan mucho, pero son las dos grandes variedades de café. ¿Se parecen? La verdad es que las diferencias entre ellas son muchas, aquí te las relato.

Cuando vas a comprar café a un supermercado o lo tomas en una cafetería, no creo que te fijes en que variedad es la que estás consumiendo, solo quieres que sea deliciosa. Puede que los nombres “arábica” y “robusta” no te digan mucho, pero la verdad es que existen grandes diferencias entre ambas.

Vamos al grano

El café Robusta, cuyo nombre científico es Coffea Canéphora, tiene aproximadamente el doble de cafeína que el Arábica; un 2,7% vs un 1,2%. Originaria de África Central, es una variedad que crece fácilmente, de cerezas numerosas y es muy fuerte, de ahí su nombre. Es poco digestivo, tiene un gusto final amargo, con mucho cuerpo y poco perfumado pues crece en lugares secos. Generalmente, se elabora café instantáneo con él y representa el 43% de la producción mundial y es un café más económico que la variedad Arábica.

El Arábica (Coffea Arábica), en cambio, es la más cara y apreciada de las dos. Se trata de una especie originaria de Etiopía, aunque puede crecer en otros países que se encuentren entre los 500 y 2.400 metros de altura. Tiene menos frutos que el robusta, pero de mejor calidad. Representa el 56% de la producción mundial y posee una concentración de cafeína de un 1,7% como máximo por lo que entrega una bebida más aromática y suave al paladar, y también es más digestiva. Las subespecies más apreciadas de Arábica son el Moka, Maragogype, Bourbon, Mondo Novo, Leroy, Caturra, Icatu, Catuay o Marella, entre otros.

Ambas variedades son usadas solas o mezcladas para dar vida a distintos tipos y calidades de café. ¿Conocías sus diferencias?