La agricultura regenerativa y el cultivo de café orgánico toma fuerza a medida que más personas toman conciencia de lo importante que es mantener un suelo sano y cultivo biodiverso para tener cosechas de calidad.

Decir que el cultivo de café sin fertilizantes, herbicidas y pesticidas químicos, es el modelo ideal no es correcto. Ya que, por muy bueno que parezca, sigue el sistema tradicional de monocultivo cafetero. El cultivo biodiverso, es la nueva y mejor opción para el café orgánico.

Una familia que practica el cultivo biodiverso, no solo mejorará su producción de café orgánico, sino que aumentará su ingreso anual en, por lo menos, un 20% con cada nuevo cultivo de su finca. Además de ganar otro tanto por los subproductos que pueda obtener.

Gabriel Jaime Vasquez, uno de los principales exportadores de café de Colombia, nos cuenta que: «una finca tiene varias hectáreas que pueden ser bien aprovechadas. Si solo se cultiva café, va perdiéndose la calidad del suelo y la del fruto. Al sembrar cultivos que tienen distintas fechas de cosecha, el suelo se nutre con los restos que van dejando y retiene mayor humedad al no estar expuesto al ambiente. Además, es una agricultura limpia y en armonía con la naturaleza.

Muchas familias cafeteras de la zona central de Colombia producen humus de lombriz. Las lombrices se alimentan con los residuos de café. Con equipamiento propio, instrucción y asistencia técnica, producen unas 12 toneladas anuales lo que aumenta, al menos en un 30% su ingreso actual.

Mejorar la producción y la calidad de vida de muchas familias es posible gracias a esta forma de cultivar. Volviendo a lo natural no solo obtendremos mejores resultados, sino que bajaremos costos, contaminaremos menos y ayudaremos a la economía de cientos de hogares que hoy dependen de sus fincas de café para poder subsistir.