La antracnosis es una de las enfermedades más severas que afectan a los cultivos de café. Es considerada un problema de importancia económica debido a las pérdidas que puede causar en la producción total de una finca. A menudo, puede confundirse con la enfermedad de las cerezas del cafeto, ya que los síntomas son similares.

Además, la antracnosis puede disminuir notablemente las ganancias de los caficultores al producir sabores fenólicos. Este sabor se considera un defecto y disminuye el puntaje de taza. También está vinculada con la roya, y el efecto de ambas enfermedades combinadas puede ser devastador.

¿Antracnosis del café o CBD?
La causa de la antracnosis es el hongo Colletotrichum coffeanum, descrito por primera vez en 1901, por el botánico Alemán Fritz Noack. Esta enfermedad endémica del café afecta al cultivo casi en la misma intensidad que la roya.

Para comprender mejor la antracnosis del café, es importante definir su significado, ya que se suele confundir con la enfermedad de las cerezas del cafeto (CBD, por sus siglas en inglés). Ambas son provocadas por hongos de la misma familia, pero de una especie diferente.

La CBD (Colletotrichum kahawae), es un hongo específico que ataca especialmente los frutos de café jóvenes. Muchos estudios identifican el origen de la CBD en Kenia, en la década de 1920. Es una enfermedad muy similar a la antracnosis y ha ocasionado daños devastadores en África Oriental. Sin embargo, este patógeno aún no ha llegado a América.

La antracnosis afecta las hojas, las flores y los frutos. Se caracteriza especialmente por el ennegrecimiento y podredumbre de los mismos, lo cual se conoce como momificación. También, cuando la enfermedad está muy avanzada, se puede reconocer a simple vista por las manchas sobre las hojas y bandolas.

La antracnosis provoca la caída de las hojas y la muerte de las ramas. Ocurre bajo diferentes condiciones y altitudes y afecta principalmente a las plantas más débiles.

Actualmente, hay pocos datos sobre el efecto de la antracnosis en los países productores en el continente americano. Un estudio sostiene que bajo condiciones ambientales ideales y ataques severos, la enfermedad puede causar pérdidas en la producción de entre un 10 % y un 50%

¿Cómo se propaga la antracnosis?
La lluvia es uno de los elementos que más favorecen la difusión de la antracnosis. Es muy común en lugares donde existe una alta humedad relativa o donde hay muchas precipitaciones y donde las temperaturas están entre los 20 y 25 grados en promedio.

Se ha detectado la incidencia de antracnosis en toda Centroamérica durante cualquier época del año, pero el nivel más alto en el follaje se ha visto durante los meses de julio y agosto, alcanzado de un 38% a 40% de incidencia de esta enfermedad.

La enfermedad alcanza su máximo en la época de lluvias en la región centroamericana, pero durante los los picos de lluvia es cuando encontramos mucha más antracnosis en el área foliar.

El hongo se disemina a cortas distancias por salpique de lluvia. Con solo el salpique de una espora de una hoja a otra, es suficiente para que se disemine dentro de la finca.

Asimismo, los trabajadores transportan las esporas del hongo en la ropa, como sucede con la roya y el ojo de gallo. También, existen otras condiciones que favorecen la contaminación de antracnosis, lo cual la hace una enfermedad oportunista.

Una planta enferma o mal nutrida es una planta débil y un huésped vulnerable, ideal para las esporas del hongo que causa la antracnosis. La presencia de otras enfermedades como la roya, ojo de gallo, heridas y problemas de nutrición se han visto relacionadas con la proliferación de la enfermedad. Por otro lado, los cafetos saludables ofrecen una gran resistencia a su capacidad reproductiva.

Otros factores que favorecen la propagación de la antracnosis son un manejo integrado de plagas y enfermedades deficiente, el estrés debido a la exposición a plena luz solar y los daños a las raíces causados por diversas plagas.